
El error más caro al encargar carne para diez es contar el chorizo dos veces: una como entrada y otra al calcular una ración completa de carne para todos. Antes de pedir kilos, decide qué habrá en el plato. ¿La carne va sola con ensalada, dentro de un pan o repartida entre tacos, queso y verduras?
Una tabla que puedes ajustar a tus invitados
Estos son ejemplos de presupuesto para comensales que comen carne, en peso crudo sin hueso. Usa 200 g, 300 g o 400 g como hipótesis de compra según el menú y lo que suele comer tu grupo. No son porciones nutricionales ni una predicción del apetito. Cuenta aparte a quienes han elegido un plato vegetal. Para niños o personas que prefieren comer menos, pregunta qué porción quieren en vez de aplicar un multiplicador por edad o sexo.
| Personas | Tacos o bocadillos, 200 g | Plato con guarnición, 300 g | Carne protagonista, 400 g |
|---|---|---|---|
| 6 | 1,2 kg | 1,8 kg | 2,4 kg |
| 10 | 2 kg | 3 kg | 4 kg |
| 16 | 3,2 kg | 4,8 kg | 6,4 kg |
Cómo descontar la entrada y sumar el hueso
Para diez platos de 300 g necesitas 3 kg en total. Si compras diez chorizos de 80 g y todos quieren uno, ya has cubierto 800 g. Quedan 2,2 kg para el corte principal. Si eliges una pieza con hueso, pide al carnicero una estimación de la parte aprovechable. Con un rendimiento supuesto del 70 %, la cuenta es 2,2 ÷ 0,70 = 3,14 kg de pieza cruda. El 70 % sirve para ilustrar la operación. Dos costillares de la misma longitud pueden llevar cantidades muy distintas de carne.
Lleva esta frase a la carnicería
«Somos diez, servimos un chorizo por persona y queremos unos 2,2 kg de carne cruda aprovechable para el plato principal. ¿Qué peso tiene sentido con el corte que tienes hoy?». Así el carnicero puede ver la pieza y corregir el supuesto. Si el presupuesto se dispara, suele ser más sencillo cambiar una parte del pedido por un corte sin hueso que intentar adivinar cuánto quedará al trinchar.
Si haces dos tandas, conserva la segunda refrigerada hasta que le toque y usa una fuente limpia para servir lo cocinado. Al terminar, apunta qué quedó en la bandeja de servicio y qué sobró sin cocinar. La diferencia te dirá si la próxima vez conviene reducir la compra o poner menos piezas en la primera tanda.
Para comparar equipos, consulta nuestra guía de barbacoas.
Referencias · Corrales del Sur · calculadora de asado